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March 05
Eficacia y Tolerabilidad Cinitaprida en trastornos de la motilidad gastrointestinal
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| La cinitaprida es eficaz y bien tolerada para el tratamiento de pacientes con reflujo gastroesofágico, dispepsia funcional y síndrome de intestino irritable. |
Yamamoto Furusho J, López Martínez A, Chávez Muñoz C y colaboradores
Revisión (SIIC Salud) -
Introducción
Los trastornos de la motilidad gastrointestinal comprenden la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), la dispepsia funcional o no ulcerosa y el síndrome de intestino irritable (SII). Estas enfermedades presentan un impacto clínico y social considerable y constituyen un motivo frecuente de consulta e internación, en especial en la población adulta. En ciertos casos, su incidencia en la población general puede superar el 20%. Para el tratamiento clínico de estos trastornos pueden emplearse los agentes proquinéticos, que actúan sobre la motilidad del sistema digestivo, como la cinitaprida, que tiene acción agonista de los receptores serotoninérgicos 5-HT4 y antagonista de los receptores serotoninérgicos 5-HT2 y dopaminérgicos D2. Las indicaciones de esta droga incluyen el tratamiento del reflujo gastroesofágico y de los trastornos funcionales de la motilidad gastrointestinal. Cuando se administra por vía oral presenta absorción completa, con concentraciones máximas luego de una a 2 horas. Tiene metabolismo hepático y una corta vida media, entre 3 a 5 horas. La eliminación es por vía renal y hepática. Sus efectos terapéuticos derivan del incremento del tono del esfínter esofágico inferior y de su potente actividad gastrocinética, que incrementa el vaciado gástrico, sumado al estímulo de la actividad intestinal mediante vías serotoninérgicas. Además, su toxicidad es baja, con un buen margen de seguridad en estudios toxicológicos de corto y largo plazo.
Los autores realizaron un estudio para evaluar la eficacia y tolerabilidad de la cinitaprida en el tratamiento de pacientes con ERGE, dispepsia funcional y SII (con predominio de estreñimiento).
Pacientes y métodos
El presente estudio clínico, multicéntrico y prospectivo, realizado entre agosto y diciembre de 2003, incluyó 7 320 pacientes con diagnóstico clínico de ERGE, dispepsia funcional y SII. Participaron 1 885 médicos (internistas, médicos de atención primaria y gastroenterólogos).
Los participantes eran pacientes de ambos sexos, mayores de 20 años, que cumplían los criterios de diagnóstico para las enfermedades mencionadas. Los criterios de exclusión comprendieron pacientes con antecedentes de cardiopatía o arritmias, enfermedad gastrointestinal orgánica, diarrea crónica, hemorragia, obstrucción o perforación gastrointestinal, embarazo, lactancia, abuso de drogas o alcohol, antecedente de neoplasia e hipersensibilidad a cinitaprida.
Los participantes recibieron 1 mg de cinitaprida 3 veces por día 15 minutos antes de las comidas durante 4 semanas. No se contraindicó la toma simultánea de otros fármacos. Los pacientes fueron evaluados en 3 visitas mediante examen clínico y registro de reacciones adversas. Sólo se realizaron estudios de laboratorio y electrocardiograma al ingreso y al final del estudio.
Los síntomas a evaluar respecto del reflujo gastroesofágico incluyeron pirosis, odinofagia, regurgitación, dolor retroesternal, disfagia, disfonía y trastornos respiratorios. En pacientes con dispepsia funcional se evaluaron los siguientes síntomas: epigastralgia, distensión abdominal, plenitud posprandial, saciedad temprana, náuseas y vómitos. Por su parte, los síntomas correspondientes al SII incluyeron dolor abdominal, diarrea o estreñimiento, modificación en el número o la consistencia de las deposiciones y distensión o inflamación abdominal.
En el análisis se empleó estadística descriptiva y comparación de las variables numéricas por distribución de frecuencias y la prueba t de Student. Se consideró estadísticamente significativo un valor de p < 0.05.
Por parte del médico, la evaluación de la eficacia de cinitaprida para el alivio de los síntomas comprendió: la mejoría completa en caso de ausencia total de síntomas, alivio considerable en caso de reducción sustancial de los síntomas, alivio moderado en pacientes con mejoría pero con persistencia de los síntomas, sin cambios cuando no se observó mejoría, empeoramiento cuando aumentaron los síntomas. Por su parte, los pacientes calificaron la franca mejoría en relación con la disminución evidente de todos los síntomas, mejoría considerable con resolución parcial de los síntomas, ausencia de mejoría y, por último, agravamiento en caso de incremento de la intensidad de las manifestaciones clínicas.
Resultados
En total, los participantes fueron 7 320, 60% de sexo femenino, 881 pacientes con ERGE, 531 con dispepsia funcional, 1 260 con SII, 778 con ERGE y dispepsia funcional, 188 con ERGE y SII, 544 con dispepsia funcional y SII y 3 138 con las 3 enfermedades.
Los síntomas más frecuentes en pacientes con ERGE fueron pirosis (62%), regurgitación (63%), disfagia (34%), dolor retroesternal (41%), tos nocturna (25%), disfonía (21%) y asma (15%). Por su parte, los pacientes con dispepsia funcional manifestaron epigastralgia con ardor (63%), plenitud posprandial (60%), náuseas (49%) y vómitos (26%). Los participantes con SII presentaron dolor o inflamación abdominal (68%), reducción del dolor en relación con la evacuación intestinal (55%), estreñimiento (43%) y diarrea (25%). Respecto de la eficacia, en la evaluación global de los pacientes se observó franca mejoría en 72.58% de los participantes, mejoría considerable en 26.55% de los casos, ausencia de mejoría en 0.84% y empeoramiento en 0.03% del total.
La evaluación del médico consideró alivio completo de los síntomas en 62.35% de los pacientes, alivio considerable en 34.27%, moderado en 2.92%, ausencia de modificación de los síntomas en 0.42% y agravamiento en 0.05%.
Se observó mejoría de los síntomas en cada una de las enfermedades tratadas con cinitaprida. En los pacientes con ERGE, la administración de la droga en estudio se asoció con alivio de la pirosis en 91.78% de los casos, mejora de la regurgitación en 91.14% y de la odinofagia en 77.63%. Los participantes con dispepsia funcional manifestaron disminución de la epigastralgia en 87.33% de los casos, de la plenitud posprandial en 89.09% y de las náuseas en 99.32%. En los pacientes con SII, la administración de cinitaprida se asoció con disminución de la intensidad del dolor en 85% de los casos, del estreñimiento en 83.6% y de la diarrea en 100%. De los participantes que presentaban ERGE y dispepsia funcional, 62.06% presentaron mejoría franca; 22.86%, mejoría considerable; 1.01% no mostró alivio y no se observó empeoramiento de los síntomas en ninguno de estos pacientes. En los pacientes que presentaban ERGE y SII, 66.32% mostraron franca mejoría; 25.26%, alivio considerable y no se observó agravamiento en ningún paciente. Del grupo que padecía dispepsia funcional junto con SII, 59.35% presentó una franca mejoría; 23.02%, alivio considerable y 0.54% no mostró cambios.
El 62.15% de los participantes de este estudio recibieron el tratamiento con cinitaprida durante al menos 3 semanas.
Las reacciones adversas leves aparecieron en 2.9% de los pacientes: las más frecuentes fueron cefaleas (n = 27), diarrea (n = 20), náuseas (n = 11), somnolencia (n = 9), mareos (n = 9), flatulencia (n = 9), dolor abdominal (n = 9) y meteorismo (n = 4). Un paciente con dispepsia y ERGE y otro con síntomas asociados con las 3 enfermedades presentaron manifestaciones extrapiramidales que desaparecieron con la suspensión del tratamiento. De los pacientes con ERGE, 0.2% mostraron reacciones adversas leves que incluyeron cefaleas, náuseas y flatulencia. En ningún caso se detectaron alteraciones del ritmo cardíaco o síntomas extrapiramidales. Entre los participantes con dispepsia funcional, 0.4% comunicaron reacciones adversas leves como cefaleas, dolor abdominal y diarrea, con ausencia de manifestaciones extrapiramidales y alteraciones del ritmo cardíaco. De los pacientes con SII, 0.4% presentaron reacciones adversas leves, con predominio de náuseas y cefaleas y sin manifestaciones extrapiramidales o alteraciones del ritmo cardíaco. La combinación de las 3 enfermedades se observó en 3 138 pacientes, de los cuales 1.9% presentaron reacciones adversas leves; las más frecuentes fueron cefaleas, diarrea, mareos y flatulencia.
La tolerabilidad general a la droga fue del 97%; excelente en 74% de los casos, buena en 20%, regular en 3.1% y mala en 2.9%. No se observaron alteraciones en los individuos evaluados con estudios de laboratorio y electrocardiograma (10%). No se detectaron reacciones adversas graves por cinitaprida.
Discusión
Los resultados del presente estudio demuestran la eficacia y tolerabilidad de la cinitaprida para el tratamiento de trastornos gastrointestinales como ERGE, dispepsia funcional y SII. En general, la cinitaprida se asoció con mejoría de los síntomas en las 3 enfermedades evaluadas. Del total, 72.58% de los pacientes comunicaron una mejoría franca y 62.34% de los médicos informaron alivio completo de los síntomas en los pacientes tratados. En 2.9% de los sujetos aparecieron reacciones adversas leves.
Los pacientes con ERGE tratados con cinitaprida presentaron mejoría de la pirosis y regurgitación en más del 90% de los casos, en especial en aquellos con plenitud posprandial. En más del 87% de los participantes con dispepsia funcional con predominio de trastornos del vaciado gástrico y reflujo se observó mejoría respecto de la epigastralgia, las náuseas y la plenitud posprandial. También en los pacientes con SII con predominio de estreñimiento y dolor abdominal se detectó alivio de los síntomas hasta 85% y 83.6%, respectivamente. Ninguno de los pacientes con SII con diarrea como síntoma principal la presentó luego del tratamiento con cinitaprida.
En los pacientes con más de una enfermedad gastrointestinal, la respuesta terapéutica a la cinitaprida fue excelente de manera global y la frecuencia de reacciones adversas muy baja (2.9%). Las más frecuentes fueron cefalea, diarrea, náuseas y somnolencia, que se presentaron con menor incidencia en comparación con las ocasionadas por metoclopramida y cisaprida. La cinitaprida demostró muy baja frecuencia de afección del sistema nervioso central: somnolencia (0.1%), mareos (0.1%) y manifestaciones extrapiramidales (0.02%). Además, no se observaron alteraciones del ritmo cardíaco, en oposición a lo comunicado con cisaprida.
Conclusión
La cinitaprida es eficaz y bien tolerada para tratar alteraciones del vaciamiento gástrico como ERGE y dispepsia funcional, así como para el SII con estreñimiento y dolor abdominal.
Medicina Interna de México 21(1):3-10, Ene 2005 http://www.intramed.net/actualidad/art_1.asp?idActualidad=42742&nomCat=Artículos
November 24
El European Digestive Motility Centre es un centro europeo virtual que centra su atención en pacientes con trastornos motores graves.
El Centro está compuesto por un prestigioso equipo de gastroenterólogos de toda Europa expertos en este tipo de patologías y ha sido creado para compartir y ampliar conocimientos en dicha área.
Las enfermedades motoras son aquellas que aparecen cuando falla la motilidad de una parte o de la totalidad del tubo digestivo.
Son trastornos crónicos, en ocasiones graves y relativamente poco frequentes, que requieren técnicas específicas de diagnóstico y tratamiento.
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El Area Pública General ha sido desarrollada para facilitar a los pacientes con trastornos motores graves la información necesaria que les permita conocer y entender su enfermedad:
- acalasia - dolor abdominal crónico - gastroparesia - inercia colónica - pseudo-obstrucción intestinal crónica - vómitos cíclicos |
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http://www.digestive-motility.org/ediciones/JAN2006-21/public_s.htm
La Familia Última actualización: 12-Nov-2004 EDMC Barcelona Ene-2004
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Es una constatación que la familia es la principal fuente de apoyo para una persona a la que se le diagnostica una enfermedad crónica. Ante el rol que le sobreviene a un familiar cuando a uno de los miembros de su familia se le diagnostica una enfermedad crónica presentamos las principales limitaciones en el ejercicio de su rol como cuidador.
- Limitación del conocimiento para la ayuda. La información que reciben procede de fuentes, como otros familiares, afectados, medios de comunicación y escasamente del sistema formal o profesional.
- Variabilidad de la necesidad de cuidados según la etapa del desarrollo, del tipo y/o evolución de la enfermedad, no es lo mismo la situación de un niño de 8 años, que la de un adolescente que la de un adulto.
- Escasez de recursos en general y coste económico añadido cuando no los hay (vía privada).
- Poca disponibilidad de tiempo para la ayuda debido a la actividad laboral, familiar, social, etc. El abandono o cambio en alguna de éstas, acostumbra a crear problemas a nivel personal como el desánimo.
El paciente, la familia y los servicios de salud deben darse cuenta de esta realidad y de sus potenciales necesidades. El European Digestive Motility Centre, dando respuesta a esta necesidad, incorpora al familiar como usuario de ésta y no sólo como acompañante del paciente.
La familia deberá aprender a ejercer su responsabilidad y rol de cuidador y a identificar y utilizar los recursos de ayuda necesarios en el proceso salud-enfermedad que implica a toda la familia. Para ésto es importante la adquisición de los conocimentos de interés relevantes a la enfermedad y salud del familiar, pero quizás también le ayudaría en su rol de cuidador el tener pautas de cómo ayudar al familiar en cuestión, sea el hijo, el hermano o la pareja.
Pautas en la relación de ayuda para el familiar
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Gastroparesis
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GPDA 5520 Dalhart Hill NW - Calgary, AB T3A 1S9 - Canada Phone: (403) 247-3215 e-mail: jkf@gpda.net
GPDA-USA 300 Remington Drive - Brandon, MS 39042 - USA e-mail: mek@gpda.net
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The GDA was established to find answers by supporting research, increasing public awareness, and providing information to those who suffer with Gastroparesis and related gastrointestinal dysmotilities. | |  |
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¿Qué es?
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El tubo digestivo
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La pseudoobstrucción crónica intestinal es un trastorno generalizado de los movimientos del intestino delgado y en ocasiones del intestino grueso, estómago y esófago. En algunos casos puede asociarse a alteraciones de otras partes del organismo como el corazón, vejiga urinaria y riñones, y el sistema nervioso. |
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¿Por qué se produce?
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La pseudoobstrucción intestinal crónica se produce por una alteración del sistema nervioso que regula los movimientos del intestino (pseudo-obstrucción neuropática) o por una alteración en los músculos que forman la pared del intestino (pseudoobstrucción miopática). Puede ser una alteración generalizada (esófago, estómago, intestino delgado y colon) o localizada y limitarse al intestino delgado. Puede aparecer desde el nacimiento (congénita) o aparecer a lo largo de la vida (adquirida). Puede no tener causa conocida (primaria) o aparecer secundariamente a enfermedades que pueden afectar a los músculos y a los nervios (secundaria). Puede ser familiar cuando aparece en enfermedades que son hereditarias o esporádicas, o en las que no parece que haya factor hereditario. |
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¿Qué molestias ocasiona?
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- La molestia más característica de la PSC son las crisis suboclusivas que consisten en episodios de dolor abdominal (de barriga), con hinchazón, y muy frecuentemente vómitos y falta de deposiciones. Estos episodios pueden durar horas o días. En los períodos entre las crisis, el paciente puede estar sin síntomas o mantener ligeras molestias abdominales o de barriga. Muchas de estas crisis requieren ingreso en el hospital para tratamiento endovenoso.
- En ocasiones cuando la enfermedad está más evolucionada el paciente tiene molestias de barriga e hinchazón continuas y vómitos muy frecuentes.
- Puede haber predominio de diarrea o estreñimiento o alternancia de ambos.
- Si existe afectación del esófago puede haber molestias al tragar (disfagia) o dolor en la parte anterior del pecho (dolor torácico).
- Si existe afectación conjunta del estómago los vómitos pueden ser el síntoma más importante.
- Si existe alteración en el intestino grueso habrá predominio de estreñimiento.
- Habrá además síntomas que dependen de la enfermedad de base y que produce afectación de los músculos o nervios fuera del intestino.
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¿Cómo se diagnostica?
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La pseudoobstrucción crónica intestinal es una enfermedad relativamente rara por lo que ante un enfermo con sospecha de PSC inicialmente hay que descartar otras enfermedades más frecuentes que pueden manifestarse con síntomas similares. Esto se realiza mediante pruebas radiológicas (tránsito esófago-gastroduodenal, enema opaco, tomografía axial computerizada del abdomen o resonancia magnética nuclear entre otros. Ocasionalmente también se habrá de realizar una fibrogastroscopia si predominan los vómitos o una colonoscopia si hay estreñimiento o diarrea.
Cuando se han descartado otras enfermedades el diagnóstico de PSC se basará en:
- Manometría gastrointestinal:
Ésta técnica permite el estudio de los movimientos del estómago y primera parte del intestino delgado (duodeno y yeyuno).
- Otras manometrías (esofágica, anorectal, colónica):
Cuando se sospecha que existe afectación de dichos segmentos.
- Estudio del vaciamiento gástrico:
Cuando se piensa que el estómago puede estar afectado.
- Biopsias del intestino delgado:
Suelen hacerse cuando mediante las manometrias no se puede establecer con seguridad el diagnóstico de PSC o bien cuando interesa saber el tipo de PSC para iniciar un tratamiento. Estas biopsias se realizan mediante una pequeña intervención (laparoscopia) que permite cortar una pequeña porción del intestino y analizarlo con un microscopio.
Cuando se realiza el diagnóstico de PSC es importante saber si existe una causa, y si existe o no afectación fuera del intestino. Para saber la causa de PSC en ocasiones pueden necesitarse otras pruebas dependiendo de los síntomas que predominen.
Para saber si alguna otra parte del organismo además del intestino está enfermo se harán las siguientes pruebas:
- Estudio de la vejiga urinaria y su funcionamiento:
Estudio urodinámico.
- Estudio del corazón (sistema cardio circulatorio):
Electrocardiograma, Holter y tabla basculante.
- Estudio del cerebro y nervios periféricos (sistema nervioso central y autónomo):
Resonancia magnética nuclear, pruebas de función autonómica, electromiografía.
- Estudio de los músculos:
Electromiografía y ocasionalmente biopsia muscular. |
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¿Cómo se transmite?
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La mayoría de los casos de pseudoobstrucción no tienen herencia conocida. Hay algunos casos de enfermedades familiares en que existen varios miembros de una familia con pseudoobstrucción. |
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¿Cómo se trata?
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- Dieta
Si sólo está afectado el intestino delgado el paciente podrá hacer dieta normal excepto durante las crisis oclusivas en que podrá tomar sólo dieta líquida o estará ingresado. Si además está afectado el estómago se tendrá que adaptar la dieta (ver Resumen de Enfermedades: Gastroparesia). Cuando la enfermedad está muy evolucionada, muchas veces la dieta se tendrá que suplementar con dieta enteral (dieta predigerida en forma líquida). En ocasiones se tendrá que recurrir a la nutrición parenteral durante los ingresos o domiciliaria (el paciente no puede comer y se tiene que nutrir a través de una nutrición artificial por la vena).
- Medicación
Hay diversas medicaciones que se pueden utilizar dependiendo del síntoma que predomine o del momento de la evolución de la enfermedad. En general se pueden utilizar medicamentos que aumenten la motilidad intestinal (procinéticos), laxantes, antibióticos, etc.
- Cirugía
En ocasiones se necesitan intervenciones quirúrgicas para facilitar el mejor funcionamiento del intestino. También puede ser necesario intervenir para tomar biopsias del intestino (biopsias transmurales) y realizar el diagnóstico, y para colocar unos catéteres para deshinchar el intestino o administrar medicación. En los casos muy evolucionados y cuando el paciente depende por su supervivencia de la nutrición parenteral domiciliaria, y ésta le ocasione problemas graves (infecciones, flebitis de repetición, etc.), se puede plantear el trasplante intestinal.
- Otras técnicas
En algunos momentos de la evolución de la PSC se puede necesitar la colocación de catéteres de descompresión o de alimentación; es decir, pequeños tubos de plástico colocados en el estómago, intestino delgado o colon que sirven para ayudar a vaciar el estómago o intestino delgado o para administrar directamente en el intestino medicamentos o nutrientes (alimentos). Los catéteres se pueden colocar mediante una operación o mediante métodos no quirúrgicos. |
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Referencias
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- Massetti M, Benedetto FD, Cautero N, Stanghellini V, Giorgio RD, Lauro A, Begliomini B, Siniscalchi A, Pironi L, Cogliandro R, Pinna AD. Intestinal transplantation for chronic intestinal psedo-obstruction in adult patients. Am J Transplant. 2004 May;4(5):826-9. [Medline]
- De Giorgio R, Stanghellini V, Barbara G, Guerrini S, Lioce A, Vasina V, Tonini M, Cola B, Corinaldesi R, De Ponti F. Prokinetics in the treatment of acute intestinal pseudo-obstruction. IDrugs. 2004 Feb;7(2):160-5. [Medline]
- Emmanuel AV, Shand AG, Kamm MA. Erythromycin for the treatment of chronic intestinal pseudo-obstruction:description of cases of a positive response. Aliment Pharmacol Ther. 2004 Mar 15;19(6):687-94. [Medline]
- Thompson AR, Pearson T, Ellul J, Simson JN. Percutaneous endoscopic colostomy in patients with chronic intestinal pseudo-obstruction. Gastrointest Endosc. 2004 Jan;59(1):113-5. [Medline]
- Joly F, Zeballos J, Benoist S, Lavergne A, Panis Y, Mikol J, Valleur P, Messing B. Subtotal small bowel resection (SBR) in chronic intestinal pseudo-obstruction refractory to treatment. Clin Nutr 2003; 22:S56-7.
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