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24 dicembre

Eve y Tontxu - Te amaré mejor (by El Selenita)

 

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05 marzo

Eficacia y Tolerabilidad CINITRAPIDA

Eficacia y Tolerabilidad
Cinitaprida en trastornos de la motilidad gastrointestinal
La cinitaprida es eficaz y bien tolerada para el tratamiento de pacientes con reflujo gastroesofágico, dispepsia funcional y síndrome de intestino irritable.

Yamamoto Furusho J, López Martínez A, Chávez Muñoz C y colaboradores
 
Revisión
(SIIC Salud) - 

Introducción

Los trastornos de la motilidad gastrointestinal comprenden la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), la dispepsia funcional o no ulcerosa y el síndrome de intestino irritable (SII). Estas enfermedades presentan un impacto clínico y social considerable y constituyen un motivo frecuente de consulta e internación, en especial en la población adulta. En ciertos casos, su incidencia en la población general puede superar el 20%. Para el tratamiento clínico de estos trastornos pueden emplearse los agentes proquinéticos, que actúan sobre la motilidad del sistema digestivo, como la cinitaprida, que tiene acción agonista de los receptores serotoninérgicos 5-HT4 y antagonista de los receptores serotoninérgicos 5-HT2 y dopaminérgicos D2. Las indicaciones de esta droga incluyen el tratamiento del reflujo gastroesofágico y de los trastornos funcionales de la motilidad gastrointestinal. Cuando se administra por vía oral presenta absorción completa, con concentraciones máximas luego de una a 2 horas. Tiene metabolismo hepático y una corta vida media, entre 3 a 5 horas. La eliminación es por vía renal y hepática. Sus efectos terapéuticos derivan del incremento del tono del esfínter esofágico inferior y de su potente actividad gastrocinética, que incrementa el vaciado gástrico, sumado al estímulo de la actividad intestinal mediante vías serotoninérgicas. Además, su toxicidad es baja, con un buen margen de seguridad en estudios toxicológicos de corto y largo plazo.

Los autores realizaron un estudio para evaluar la eficacia y tolerabilidad de la cinitaprida en el tratamiento de pacientes con ERGE, dispepsia funcional y SII (con predominio de estreñimiento).

Pacientes y métodos

El presente estudio clínico, multicéntrico y prospectivo, realizado entre agosto y diciembre de 2003, incluyó 7 320 pacientes con diagnóstico clínico de ERGE, dispepsia funcional y SII. Participaron 1 885 médicos (internistas, médicos de atención primaria y gastroenterólogos).

Los participantes eran pacientes de ambos sexos, mayores de 20 años, que cumplían los criterios de diagnóstico para las enfermedades mencionadas. Los criterios de exclusión comprendieron pacientes con antecedentes de cardiopatía o arritmias, enfermedad gastrointestinal orgánica, diarrea crónica, hemorragia, obstrucción o perforación gastrointestinal, embarazo, lactancia, abuso de drogas o alcohol, antecedente de neoplasia e hipersensibilidad a cinitaprida.

Los participantes recibieron 1 mg de cinitaprida 3 veces por día 15 minutos antes de las comidas durante 4 semanas. No se contraindicó la toma simultánea de otros fármacos. Los pacientes fueron evaluados en 3 visitas mediante examen clínico y registro de reacciones adversas. Sólo se realizaron estudios de laboratorio y electrocardiograma al ingreso y al final del estudio.

Los síntomas a evaluar respecto del reflujo gastroesofágico incluyeron pirosis, odinofagia, regurgitación, dolor retroesternal, disfagia, disfonía y trastornos respiratorios. En pacientes con dispepsia funcional se evaluaron los siguientes síntomas: epigastralgia, distensión abdominal, plenitud posprandial, saciedad temprana, náuseas y vómitos. Por su parte, los síntomas correspondientes al SII incluyeron dolor abdominal, diarrea o estreñimiento, modificación en el número o la consistencia de las deposiciones y distensión o inflamación abdominal.

En el análisis se empleó estadística descriptiva y comparación de las variables numéricas por distribución de frecuencias y la prueba t de Student. Se consideró estadísticamente significativo un valor de p < 0.05.

Por parte del médico, la evaluación de la eficacia de cinitaprida para el alivio de los síntomas comprendió: la mejoría completa en caso de ausencia total de síntomas, alivio considerable en caso de reducción sustancial de los síntomas, alivio moderado en pacientes con mejoría pero con persistencia de los síntomas, sin cambios cuando no se observó mejoría, empeoramiento cuando aumentaron los síntomas. Por su parte, los pacientes calificaron la franca mejoría en relación con la disminución evidente de todos los síntomas, mejoría considerable con resolución parcial de los síntomas, ausencia de mejoría y, por último, agravamiento en caso de incremento de la intensidad de las manifestaciones clínicas.

Resultados

En total, los participantes fueron 7 320, 60% de sexo femenino, 881 pacientes con ERGE, 531 con dispepsia funcional, 1 260 con SII, 778 con ERGE y dispepsia funcional, 188 con ERGE y SII, 544 con dispepsia funcional y SII y 3 138 con las 3 enfermedades.

Los síntomas más frecuentes en pacientes con ERGE fueron pirosis (62%), regurgitación (63%), disfagia (34%), dolor retroesternal (41%), tos nocturna (25%), disfonía (21%) y asma (15%). Por su parte, los pacientes con dispepsia funcional manifestaron epigastralgia con ardor (63%), plenitud posprandial (60%), náuseas (49%) y vómitos (26%). Los participantes con SII presentaron dolor o inflamación abdominal (68%), reducción del dolor en relación con la evacuación intestinal (55%), estreñimiento (43%) y diarrea (25%).
Respecto de la eficacia, en la evaluación global de los pacientes se observó franca mejoría en 72.58% de los participantes, mejoría considerable en 26.55% de los casos, ausencia de mejoría en 0.84% y empeoramiento en 0.03% del total.

La evaluación del médico consideró alivio completo de los síntomas en 62.35% de los pacientes, alivio considerable en 34.27%, moderado en 2.92%, ausencia de modificación de los síntomas en 0.42% y agravamiento en 0.05%.

Se observó mejoría de los síntomas en cada una de las enfermedades tratadas con cinitaprida. En los pacientes con ERGE, la administración de la droga en estudio se asoció con alivio de la pirosis en 91.78% de los casos, mejora de la regurgitación en 91.14% y de la odinofagia en 77.63%. Los participantes con dispepsia funcional manifestaron disminución de la epigastralgia en 87.33% de los casos, de la plenitud posprandial en 89.09% y de las náuseas en 99.32%. En los pacientes con SII, la administración de cinitaprida se asoció con disminución de la intensidad del dolor en 85% de los casos, del estreñimiento en 83.6% y de la diarrea en 100%. De los participantes que presentaban ERGE y dispepsia funcional, 62.06% presentaron mejoría franca; 22.86%, mejoría considerable; 1.01% no mostró alivio y no se observó empeoramiento de los síntomas en ninguno de estos pacientes. En los pacientes que presentaban ERGE y SII, 66.32% mostraron franca mejoría; 25.26%, alivio considerable y no se observó agravamiento en ningún paciente. Del grupo que padecía dispepsia funcional junto con SII, 59.35% presentó una franca mejoría; 23.02%, alivio considerable y 0.54% no mostró cambios.

El 62.15% de los participantes de este estudio recibieron el tratamiento con cinitaprida durante al menos 3 semanas.

Las reacciones adversas leves aparecieron en 2.9% de los pacientes: las más frecuentes fueron cefaleas (n = 27), diarrea (n = 20), náuseas (n = 11), somnolencia (n = 9), mareos (n = 9), flatulencia (n = 9), dolor abdominal (n = 9) y meteorismo (n = 4). Un paciente con dispepsia y ERGE y otro con síntomas asociados con las 3 enfermedades presentaron manifestaciones extrapiramidales que desaparecieron con la suspensión del tratamiento. De los pacientes con ERGE, 0.2% mostraron reacciones adversas leves que incluyeron cefaleas, náuseas y flatulencia. En ningún caso se detectaron alteraciones del ritmo cardíaco o síntomas extrapiramidales. Entre los participantes con dispepsia funcional, 0.4% comunicaron reacciones adversas leves como cefaleas, dolor abdominal y diarrea, con ausencia de manifestaciones extrapiramidales y alteraciones del ritmo cardíaco. De los pacientes con SII, 0.4% presentaron reacciones adversas leves, con predominio de náuseas y cefaleas y sin manifestaciones extrapiramidales o alteraciones del ritmo cardíaco. La combinación de las 3 enfermedades se observó en 3 138 pacientes, de los cuales 1.9% presentaron reacciones adversas leves; las más frecuentes fueron cefaleas, diarrea, mareos y flatulencia.

La tolerabilidad general a la droga fue del 97%; excelente en 74% de los casos, buena en 20%, regular en 3.1% y mala en 2.9%. No se observaron alteraciones en los individuos evaluados con estudios de laboratorio y electrocardiograma (10%). No se detectaron reacciones adversas graves por cinitaprida.

Discusión

Los resultados del presente estudio demuestran la eficacia y tolerabilidad de la cinitaprida para el tratamiento de trastornos gastrointestinales como ERGE, dispepsia funcional y SII. En general, la cinitaprida se asoció con mejoría de los síntomas en las 3 enfermedades evaluadas. Del total, 72.58% de los pacientes comunicaron una mejoría franca y 62.34% de los médicos informaron alivio completo de los síntomas en los pacientes tratados. En 2.9% de los sujetos aparecieron reacciones adversas leves.

Los pacientes con ERGE tratados con cinitaprida presentaron mejoría de la pirosis y regurgitación en más del 90% de los casos, en especial en aquellos con plenitud posprandial. En más del 87% de los participantes con dispepsia funcional con predominio de trastornos del vaciado gástrico y reflujo se observó mejoría respecto de la epigastralgia, las náuseas y la plenitud posprandial. También en los pacientes con SII con predominio de estreñimiento y dolor abdominal se detectó alivio de los síntomas hasta 85% y 83.6%, respectivamente. Ninguno de los pacientes con SII con diarrea como síntoma principal la presentó luego del tratamiento con cinitaprida.

En los pacientes con más de una enfermedad gastrointestinal, la respuesta terapéutica a la cinitaprida fue excelente de manera global y la frecuencia de reacciones adversas muy baja (2.9%). Las más frecuentes fueron cefalea, diarrea, náuseas y somnolencia, que se presentaron con menor incidencia en comparación con las ocasionadas por metoclopramida y cisaprida. La cinitaprida demostró muy baja frecuencia de afección del sistema nervioso central: somnolencia (0.1%), mareos (0.1%) y manifestaciones extrapiramidales (0.02%). Además, no se observaron alteraciones del ritmo cardíaco, en oposición a lo comunicado con cisaprida.

Conclusión

La cinitaprida es eficaz y bien tolerada para tratar alteraciones del vaciamiento gástrico como ERGE y dispepsia funcional, así como para el SII con estreñimiento y dolor abdominal.

Medicina Interna de México 21(1):3-10, Ene 2005 http://www.intramed.net/actualidad/art_1.asp?idActualidad=42742&nomCat=Artículos

24 novembre

European Digestive Motility Centre

El European Digestive Motility Centre es un centro europeo virtual que centra su atención en pacientes con trastornos motores graves.

El Centro está compuesto por un prestigioso equipo de gastroenterólogos de toda Europa expertos en este tipo de patologías y ha sido creado para compartir y ampliar conocimientos en dicha área.

Las enfermedades motoras son aquellas que aparecen cuando falla la motilidad de una parte o de la totalidad del tubo digestivo.

Son trastornos crónicos, en ocasiones graves y relativamente poco frequentes, que requieren técnicas específicas de diagnóstico y tratamiento.

 

El Area Pública General ha sido desarrollada para facilitar a los pacientes con trastornos motores graves la información necesaria que les permita conocer y entender su enfermedad:

- acalasia
- dolor abdominal crónico
- gastroparesia
- inercia colónica
- pseudo-obstrucción intestinal crónica
- vómitos cíclicos

http://www.digestive-motility.org/ediciones/JAN2006-21/public_s.htm

LA FAMILIA

La Familia
Última actualización: 12-Nov-2004
EDMC Barcelona
Ene-2004

Es una constatación que la familia es la principal fuente de apoyo para una persona a la que se le diagnostica una enfermedad crónica. Ante el rol que le sobreviene a un familiar cuando a uno de los miembros de su familia se le diagnostica una enfermedad crónica presentamos las principales limitaciones en el ejercicio de su rol como cuidador.

  • Limitación del conocimiento para la ayuda. La información que reciben procede de fuentes, como otros familiares, afectados, medios de comunicación y escasamente del sistema formal o profesional.
  • Variabilidad de la necesidad de cuidados según la etapa del desarrollo, del tipo y/o evolución de la enfermedad, no es lo mismo la situación de un niño de 8 años, que la de un adolescente que la de un adulto.
  • Escasez de recursos en general y coste económico añadido cuando no los hay (vía privada).
  • Poca disponibilidad de tiempo para la ayuda debido a la actividad laboral, familiar, social, etc. El abandono o cambio en alguna de éstas, acostumbra a crear problemas a nivel personal como el desánimo.

 

El paciente, la familia y los servicios de salud deben darse cuenta de esta realidad y de sus potenciales necesidades. El European Digestive Motility Centre, dando respuesta a esta necesidad, incorpora al familiar como usuario de ésta y no sólo como acompañante del paciente.

La familia deberá aprender a ejercer su responsabilidad y rol de cuidador y a identificar y utilizar los recursos de ayuda necesarios en el proceso salud-enfermedad que implica a toda la familia. Para ésto es importante la adquisición de los conocimentos de interés relevantes a la enfermedad y salud del familiar, pero quizás también le ayudaría en su rol de cuidador el tener pautas de cómo ayudar al familiar en cuestión, sea el hijo, el hermano o la pareja.

Pautas en la relación de ayuda para el familiar

 

 

 

 

 

Gastroparesis



GPDA
5520 Dalhart Hill NW - Calgary, AB T3A 1S9 - Canada
Phone: (403) 247-3215
e-mail:
jkf@gpda.net

GPDA-USA
300 Remington Drive - Brandon, MS 39042 - USA
e-mail:
mek@gpda.net

The GDA was established to find answers by supporting research, increasing public awareness, and providing information to those who suffer with Gastroparesis and related gastrointestinal dysmotilities.

LA PSEUDOOBSTRUCCIÓN INTESTINAL

¿Qué es?


El tubo digestivo

La pseudoobstrucción crónica intestinal es un trastorno generalizado de los movimientos del intestino delgado y en ocasiones del intestino grueso, estómago y esófago. En algunos casos puede asociarse a alteraciones de otras partes del organismo como el corazón, vejiga urinaria y riñones, y el sistema nervioso.

 

¿Por qué se produce?

La pseudoobstrucción intestinal crónica se produce por una alteración del sistema nervioso que regula los movimientos del intestino (pseudo-obstrucción neuropática) o por una alteración en los músculos que forman la pared del intestino (pseudoobstrucción miopática). Puede ser una alteración generalizada (esófago, estómago, intestino delgado y colon) o localizada y limitarse al intestino delgado. Puede aparecer desde el nacimiento (congénita) o aparecer a lo largo de la vida (adquirida). Puede no tener causa conocida (primaria) o aparecer secundariamente a enfermedades que pueden afectar a los músculos y a los nervios (secundaria). Puede ser familiar cuando aparece en enfermedades que son hereditarias o esporádicas, o en las que no parece que haya factor hereditario.

 

¿Qué molestias ocasiona?

  • La molestia más característica de la PSC son las crisis suboclusivas que consisten en episodios de dolor abdominal (de barriga), con hinchazón, y muy frecuentemente vómitos y falta de deposiciones. Estos episodios pueden durar horas o días. En los períodos entre las crisis, el paciente puede estar sin síntomas o mantener ligeras molestias abdominales o de barriga. Muchas de estas crisis requieren ingreso en el hospital para tratamiento endovenoso.
  • En ocasiones cuando la enfermedad está más evolucionada el paciente tiene molestias de barriga e hinchazón continuas y vómitos muy frecuentes.
  • Puede haber predominio de diarrea o estreñimiento o alternancia de ambos.
  • Si existe afectación del esófago puede haber molestias al tragar (disfagia) o dolor en la parte anterior del pecho (dolor torácico).
  • Si existe afectación conjunta del estómago los vómitos pueden ser el síntoma más importante.
  • Si existe alteración en el intestino grueso habrá predominio de estreñimiento.
  • Habrá además síntomas que dependen de la enfermedad de base y que produce afectación de los músculos o nervios fuera del intestino.

 

¿Cómo se diagnostica?

La pseudoobstrucción crónica intestinal es una enfermedad relativamente rara por lo que ante un enfermo con sospecha de PSC inicialmente hay que descartar otras enfermedades más frecuentes que pueden manifestarse con síntomas similares. Esto se realiza mediante pruebas radiológicas (tránsito esófago-gastroduodenal, enema opaco, tomografía axial computerizada del abdomen o resonancia magnética nuclear entre otros. Ocasionalmente también se habrá de realizar una fibrogastroscopia si predominan los vómitos o una colonoscopia si hay estreñimiento o diarrea.

Cuando se han descartado otras enfermedades el diagnóstico de PSC se basará en:

  • Manometría gastrointestinal:
    Ésta técnica permite el estudio de los movimientos del estómago y primera parte del intestino delgado (duodeno y yeyuno).
  • Otras manometrías (esofágica, anorectal, colónica):
    Cuando se sospecha que existe afectación de dichos segmentos.
  • Estudio del vaciamiento gástrico:
    Cuando se piensa que el estómago puede estar afectado.
  • Biopsias del intestino delgado:
    Suelen hacerse cuando mediante las manometrias no se puede establecer con seguridad el diagnóstico de PSC o bien cuando interesa saber el tipo de PSC para iniciar un tratamiento. Estas biopsias se realizan mediante una pequeña intervención (laparoscopia) que permite cortar una pequeña porción del intestino y analizarlo con un microscopio.

 

Cuando se realiza el diagnóstico de PSC es importante saber si existe una causa, y si existe o no afectación fuera del intestino. Para saber la causa de PSC en ocasiones pueden necesitarse otras pruebas dependiendo de los síntomas que predominen.

Para saber si alguna otra parte del organismo además del intestino está enfermo se harán las siguientes pruebas:

  • Estudio de la vejiga urinaria y su funcionamiento:
    Estudio urodinámico.
  • Estudio del corazón (sistema cardio circulatorio):
    Electrocardiograma, Holter y tabla basculante.
  • Estudio del cerebro y nervios periféricos (sistema nervioso central y autónomo):
    Resonancia magnética nuclear, pruebas de función autonómica, electromiografía.
  • Estudio de los músculos:
    Electromiografía y ocasionalmente biopsia muscular.

 

¿Cómo se transmite?

La mayoría de los casos de pseudoobstrucción no tienen herencia conocida. Hay algunos casos de enfermedades familiares en que existen varios miembros de una familia con pseudoobstrucción.

 

¿Cómo se trata?

  • Dieta
    Si sólo está afectado el intestino delgado el paciente podrá hacer dieta normal excepto durante las crisis oclusivas en que podrá tomar sólo dieta líquida o estará ingresado. Si además está afectado el estómago se tendrá que adaptar la dieta (ver Resumen de Enfermedades: Gastroparesia). Cuando la enfermedad está muy evolucionada, muchas veces la dieta se tendrá que suplementar con dieta enteral (dieta predigerida en forma líquida). En ocasiones se tendrá que recurrir a la nutrición parenteral durante los ingresos o domiciliaria (el paciente no puede comer y se tiene que nutrir a través de una nutrición artificial por la vena).
  • Medicación
    Hay diversas medicaciones que se pueden utilizar dependiendo del síntoma que predomine o del momento de la evolución de la enfermedad. En general se pueden utilizar medicamentos que aumenten la motilidad intestinal (procinéticos), laxantes, antibióticos, etc.
  • Cirugía
    En ocasiones se necesitan intervenciones quirúrgicas para facilitar el mejor funcionamiento del intestino. También puede ser necesario intervenir para tomar biopsias del intestino (biopsias transmurales) y realizar el diagnóstico, y para colocar unos catéteres para deshinchar el intestino o administrar medicación. En los casos muy evolucionados y cuando el paciente depende por su supervivencia de la nutrición parenteral domiciliaria, y ésta le ocasione problemas graves (infecciones, flebitis de repetición, etc.), se puede plantear el trasplante intestinal.
  • Otras técnicas
    En algunos momentos de la evolución de la PSC se puede necesitar la colocación de catéteres de descompresión o de alimentación; es decir, pequeños tubos de plástico colocados en el estómago, intestino delgado o colon que sirven para ayudar a vaciar el estómago o intestino delgado o para administrar directamente en el intestino medicamentos o nutrientes (alimentos). Los catéteres se pueden colocar mediante una operación o mediante métodos no quirúrgicos.

 

Referencias

 

  1. Massetti M, Benedetto FD, Cautero N, Stanghellini V, Giorgio RD, Lauro A, Begliomini B, Siniscalchi A, Pironi L, Cogliandro R, Pinna AD. Intestinal transplantation for chronic intestinal psedo-obstruction in adult patients. Am J Transplant. 2004 May;4(5):826-9. [Medline]
  2. De Giorgio R, Stanghellini V, Barbara G, Guerrini S, Lioce A, Vasina V, Tonini M, Cola B, Corinaldesi R, De Ponti F. Prokinetics in the treatment of acute intestinal pseudo-obstruction. IDrugs. 2004 Feb;7(2):160-5. [Medline]
  3. Emmanuel AV, Shand AG, Kamm MA. Erythromycin for the treatment of chronic intestinal pseudo-obstruction:description of cases of a positive response. Aliment Pharmacol Ther. 2004 Mar 15;19(6):687-94. [Medline]
  4. Thompson AR, Pearson T, Ellul J, Simson JN. Percutaneous endoscopic colostomy in patients with chronic intestinal pseudo-obstruction. Gastrointest Endosc. 2004 Jan;59(1):113-5. [Medline]
  5. Joly F, Zeballos J, Benoist S, Lavergne A, Panis Y, Mikol J, Valleur P, Messing B. Subtotal small bowel resection (SBR) in chronic intestinal pseudo-obstruction refractory to treatment. Clin Nutr 2003; 22:S56-7.
  6. Delgado-Aros S, Camilleri M. Pseudo-obstruction in the critically ill. Gastroenterol Hepatol. 2003 Dec;26(10):646-55.[Medline]
  7. Smith DS, Williams CS, Ferris CD. Diagnosis and treatment of chronic gastroparesis and chronic intestinal pseudo-obstruction. Gastroenterol Clin North Am. 2003 Jun;32(2):619-58. [Medline]

DOLOR CRÓNICO ABDOMINAL FUNCIONAL

Dolor abdominal crónico funcional
Útlima actualización: 26-Jun-2006
EDMC Barcelona
04-May-2006

 

 

¿Qué es el dolor abdominal crónico funcional?

El dolor abdominal crónico funcional es un dolor crónico o muy recurrente en el área abdominal, sin una causa orgánica aparente.

El dolor abdominal crónico se considera funcional cuando
no es:

  • el resultado de una anormalidad anatómica o fisiológica;
  • el síntoma de otro trastorno gastrointestinal funcional (como la dispepsia funcional o el síndrome del intestino irritable).

 

¿Qué molestias ocasiona?

  • La descripción del dolor puede variar según el paciente, aunque todos suelen coincidir en describirlo como "muy intenso", localizado a lo largo de una amplia área del abdomen.
  • Frecuentemente, el dolor suele aparecer después de algún tipo de trauma físico o emocional, como la muerte de un ser querido, un divorcio o abusos sexuales.
  • El dolor se llega a convertir en el centro de la vida del paciente, hecho que afecta profundamente su calidad de vida, así como la vida de sus familiares más allegados.
  • Cuando el dolor persiste desde hace tiempo, a menudo está acompañado de alteraciones psicológicas asociadas, tales como ansiedad y depresión.
  • En momentos de estrés, los síntomas pueden empeorar.

 

¿Cómo se diagnostica el dolor abdominal crónico funcional?

La evaluación del dolor abdominal crónico funcional suele empezar descartando causas orgánicas gastrointestinales comunes, tales como la enfermedad de úlcera péptica, cólico biliar, cáncer, etc.

A continuación, se deberían seguir algunos criterios de diagnóstico, que incluyen:

  • el dolor abdominal es continuo o casi continuo y ha persistido durante un mínimo de 6 meses;
  • el dolor no está relacionado (o está poco relacionado) con procesos fisiológicos (ingestión, defecación, menstruación);
  • el dolor interfiere con las actividades diarias;
  • no existen síntomas de otros síndromes funcionales que expliquen el dolor abdominal.

 

¿Cómo se trata el dolor abdominal crónico funcional?

El tratamiento del dolor abdominal crónico funcional se debe basar en una buena relación médico-paciente. Ante todo, el gastroenterólogo debería convencer a su paciente de que cree en la existencia del dolor, que padece una enfermedad conocida sin causa evidente, y que las exploraciones adicionales no le serán de ayuda. El médico debería recordar que es posible que el pacientes haya tenido que soportar una larga y frustrante serie de pruebas, medicación y cambios de especialista, lo cual puede haber minado su confianza en los médicos. Recuperar la confianza del paciente y establecer visitas regulares es, así pues, muy importante. Por otra parte, los pacientes se deberían centrar en mejorar su calidad de vida y en controlar sus síntomas, en lugar de intentar eliminarlos, lo que suele no ser posible.

Asimismo, existen fármacos (analgésicos opiáceos, antiinflamatorios no esteroides, fármacos antidepresivos) y técnicas adyuvantes para el tratamiento del dolor en general (acupuntura, psicoterapia, técnicas de relajación) que pueden ayudar a tratar el dolor abdominal crónico funcional.

 

GASTROPARESIA

Gastroparesia
Última actualización: May-2004
EDMC Barcelona
Mar-2004

 

 

¿Qué es?


El tubo digestivo

La gastroparesia es un trastorno de los movimientos del estómago que produce que el proceso de trituración y mezcla de los alimentos y posterior salida (vaciamiento) del estómago sea lento e ineficaz, y que la comida pase del estómago al intestino más lentamente de lo normal.

 

¿Por qué se produce?

En muchos casos la causa de la gastroparesia es desconocida (gastroparesia idiopática).
En algunos casos puede ser secundaria a una serie de enfermedades que lesionan los nervios que regulan los movimientos intestinales o los músculos del estómago:

  • Diabetes mellitus.
  • Enfermedades sistémicas: esclerodermia, dermatomiositis, lupus eritematoso.
  • Miopatías generales que en algunos casos pueden ser congénitas (es decir, que aparecen desde el nacimiento).
  • Post-quirúrgica: puede aparecer después de algunas operaciones sobre el estómago.
  • Algunos casos de gastroparesia aparecen conjuntamente con alteraciones de los movimientos de todo el intestino delgado y/o colon: pseudo-obstrucción intestinal o neuropatía intestinal.

 

¿Qué molestias ocasiona?

  • Náuseas y vómitos, generalmente después de comer. Los vómitos ocurren generalmente varias horas después de comer y en ocasiones se pueden reconocer alimentos ingeridos en comidas anteriores.
  • Sensación de estar muy lleno después de las comidas que no han sido muy abundantes, o sensación de que la digestión es muy prolongada.
  • Pesadez e hinchazón de la barriga después de las principales comidas del día.
  • Pérdida de peso progresiva.
  • Los pacientes diabéticos pueden tener un mal control del azúcar.

 

¿Cómo se diagnostica?

Existen diversas pruebas que se requieren en el diagnóstico de gastroparesia:

  • Transito esófago gastroduodenal
    Consiste en tragar un contraste o papilla de bario y realizar radiografías del estómago. Normalmente sirve para ver si el estómago está dilatado o si hay alguna otra alteración. No es una prueba fundamental en el diagnóstico de la gastroparesia pero se realiza con mucha frecuencia.
  • Fibrogastroscopia
    Consiste en ver el esófago directamente mediante un tubo flexible que se introduce por la boca y con una luz en la punta que permite ver a su través. Esta prueba ayuda a determinar si existe otra causa (cáncer de estómago, úlcera o estrecheces de otro tipo) que pueda producir una alteración similar en el vaciamiento del estómago.
  • Vaciamiento gástrico
    Es una prueba que se realiza con isótopos radiactivos y que sirve para cuantificar si el vaciamiento del estómago es normal o está enlentecido. Es la prueba fundamental para el diagnóstico de la gastroparesia.
  • Manometría gastrointestinal
    Consiste en una prueba que estudia los movimientos del estómago y del intestino delgado. En los casos de gastroparesia sirve para ver si el trastorno de los movimientos es por alteración de los músculos o de los nervios del estómago y para saber si la alteración de los movimientos está limitada al estómago o afecta también al intestino.

 

¿Cómo se trata?

  • Dieta
    Es aconsejable seguir una dieta fraccionada (comidas de escasa cantidad y frecuentes), pobre en grasas y en fibra. En fases más avanzadas, si la cantidad de comida no es suficiente para mantener el peso, se puede suplementar con dietas enterales (dietas completas en forma líquida de fácil digestión y que se vacian fácilmente del estomago). En las gastroparesias graves en las que el estómago no vacía la comida ni siquiera en forma líquida se puede administrar directamente en el intestino a través de un catéter colocado en el yeyuno.
  • Medicación Hay medicamentos (procinétcos) que aumentan los movimientos del estómago. Se administran en pastillas y se toman antes de las principales comidas del día. Algunos procineticos se pueden administrar en la vena si el paciente ingresa en el hospital, en los casos en que no haya una buena evolución con el tratamiento en pastillas.
  • Otras técnicas
    • Marcapasos gástrico: consiste en la colocación de un aparato en el estómago, similar a un marcapasos, capaz de producir contracciones del estómago. Los resultados no son muy buenos, es un método experimental.
    • Inyección de toxina botulínica: consiste en la inyección en el píloro, mediante endoscopio, de toxina botulínica, una sustancia que mantiene el esfínter abierto. Es un procedimiento con beneficios transitorios, ya que sus resultados duran aproximadamente 6 meses. Se realiza en pocos centros y está en fase experimental.

 

  • Cirugía
    • Implantación de catéter en intestino delgado (a la salida del estómago) para introducir la comida directamente en el intestino. Este procedimiento se limita a los casos más avanzados que no responden a ningún tratamiento.
    • Gastrectomía: intervención que consiste en sacar parte o la totalidad del estomago. Pocas veces es útil.

 

¿Cómo se transmite?

En los casos de gastroparesia idiopática ( o de causa no aclarada) no parece que haya ningún factor hereditario. En los casos de gastroparesia secundaria a otra enfermedad general (ver "¿Por qué se produce?") dependerá del tipo de herencia de la enfermedad principal.

 

Referencias

 

  1. McCallum RW. Motor function of the stomach in health and disease. In Gastrointestinal Disease: Pathophysiology, Diagnosis, Management. Edited by Sleisenger MH, Fordtran JS. Philadelphia: WB Saunders; 1989:675-713.
  2. Horowitz M, Edelbroek M, Fraser R, Maddox A, Wishart J. Disordered gastric motor function in diabetes mellitus: recent insights into prevalence, pathophysiology, clinical, relevance and treatment. Scand J Gastroenterol. 1991 Jul;26(7):673-84. [Medline]
  3. Wiseman LR. Cisapride. An updated review of its pharmacology and therapeutic efficacy as a prokinetic agent in gastrointestinal motility disorders. Drugs 1994, 47:116-152.
  4. McCallum RW, Chen JD, Lin Z, Schirmer BD, Williams RD, Ross RA. Gastric pacing improves emptying and symptoms in patients with gastroparesis. Gastroenterology. 1998 Mar;114(3):456-61. [Medline]
  5. Abell T, McCallum R, Hocking M, Koch K, Abrahamsson H, Leblanc I, Lindberg G, Konturek J, Nowak T, Quigley EM, Tougas G, Starkebaum W. Gastric electrical stimulation for medically refractory gastroparesis. Gastroenterology. 2003 Aug;125(2):421-8. [Medline]
  6. Silvers D, Kipnes M, Broadstone V, Patterson D, Quigley EM, McCallum R, Leidy NK, Farup C, Liu Y, Joslyn A. Domperidone in the management of symptoms of diabetic gastroparesis: efficacy, tolerability and quality of life outcomes in a multicenter controlled trials. Clin Ther. 1998 May-Jun;20(3):438-53. [Medline]
  7. Catnach SM. Erythromicine and the gut. Gut 1992, 33:397-401.
  8. Kendall BJ. Gastroparesis and the use of prokinetic drugs. Gastroenterologist 1993, 1:107-114.

 

ACALASIA

Acalasia
Última actualización: May-2004
EDMC Barcelona
Mar-2004

 

 

¿Qué es?


El tubo digestivo

La acalasia es un trastorno de los movimientos del esófago (parte del tracto digestivo que conecta la boca con el estómago). La alteración fundamental es una falta de relajación o apertura del esfínter esofágico inferior (válvula que conecta el esófago con el estómago) que impide el paso normal de los alimentos sólidos o líquidos al estómago. Además, los músculos de la parte final del esófago no se contraen normalmente y no pueden empujar el contenido del esófago al estómago. El resultado es que el contenido del esófago (comida o saliva) queda estancado sin poder pasar al estómago.

 

¿Por qué se produce?

La causa de la acalasia es desconocida. Se produce por una lesión en los nervios que causa una relajación del esfínter esofágico inferior, el cual permanece persistentemente contraído.

Existe una infección endémica en Sudamérica, y que produce una acalasia infecciosa (Enfermedad de Chagas), así como otras enfermedades que presentan síntomas parecidos (como el cáncer de esófago), y estrecheces de otros tipos (pseudoacalasia). Es muy importante diferenciarlas de la acalasia.

 

¿Qué molestias ocasiona?

  • Dificultad al tragar (disfagia) con sensación de que la comida se queda atascada en el esófago. Éste es el síntoma más frecuente.
  • Dolor en la parte anterior del pecho que puede estar acompañado de dificultad al tragar
  • Regurgitación (la comida que ha quedado en el esófago vuelve a la boca). Se diferencia de un vómito normal en que no va precedida de náuseas o ganas de vomitar, ni se acompaña de arcadas o esfuerzo para vomitar.
  • Ocasionalmente, tos o problemas respiratorios si el contenido del esófago pasa a los pulmones o a la garganta.
  • Pérdida de peso debido a que la cantidad de comida que se puede ingerir es inferior a la necesaria

 

¿Cómo se diagnostica?

Existen diversas pruebas que se requieren en el diagnóstico de la acalasia:

  • Esofagograma
    Consiste en tragar una papilla de bario y realizar radiografías durante la deglución. Normalmente sirve para ver si el esófago está dilatado o aumentado de anchura, lo que indica una acalasia de larga evolución, y para visualizar el esfínter esofágico inferior, que suele estar contraído.
  • Fibrogastroscopia
    Consiste en ver el esófago directamente, mediante un tubo flexible que se introduce por la boca, y con una luz en la punta que permite ver a su través. Esta prueba ayuda a determinar si existe otra causa (cáncer de esófago, estrecheces de otro tipo) que tenga los mismos síntomas que la acalasia pero diferente tratamiento.
  • Manometría esofágica
    Consiste en una prueba que estudia los movimientos del esófago durante las degluciones o actos de tragar. Es la prueba más importante en el diagnóstico de la acalasia.
  • Gammagrafía de deglución
    Es una prueba indirecta de los movimientos del esófago. Se suele utilizar una vez establecido el diagnóstico para ver cómo evoluciona la enfermedad.

 

¿Cómo se trata?

  • Dieta
    No es necesario hacer una dieta concreta para la acalasia. En ocasiones, cuando la acalasia es de mucho tiempo de duración, los pacientes comen alimentos triturados, porqué son más fáciles de tragar.
  • Medicación
    Hay una serie de medicamentos que facilitan la apertura del esfínter y facilitan el paso de la comida del esófago al estómago. Suelen tomarse antes de cada comida. Pueden ser útiles en los casos poco evolucionados. Como son medicaciones que bajan un poco la tensión arterial, pueden producir efectos secundarios como dolores de cabeza.
  • Cirugía
    Consiste en la rotura del esfínter. Generalmente se puede hacer por vía laparoscópica (miotomía de Heller). Suele ser el tratamiento más definitivo.
  • Otras técnicas
    • Dilatación endoscópica
      Consiste en dilatar forzadamente el esfínter esofágico inferior mediante un balón que se introduce con un endoscopio y que se hincha desde fuera.
    • Inyección de toxina botulínica
      Consiste en la inyección en el esfínter esofágico inferior, mediante un endoscopio, de una sustancia que mantiene el esfínter dilatado (toxina botulínica). Es un procedimiento transitorio, ya que sus resultados duran aproximadamente 6 meses. Se utiliza fundamentalmente en pacientes mayores, porqué es el tratamiento más inofensivo.

 

Referencias

 

  1. Martinek J, Siroky M, Plottova Z, Bures J, Hep A, Spicak J. Treatment of patients with achalasia with botulinum toxin: a multicenter prospective cohort study. Dis Esophagus. 2003;16(3):204-9. [Medline]
  2. D'Onofrio V, Annese V, Miletto P, Leandro G, Marasco A, Sodano P, Iaquinto G. Long-term follow-up of achalasic patients treated with botulinum toxin. Dis Esophagus. 2000;13(2):96-101; discussion 102-3. [Medline]
  3. Codispoti M, Soon SY, Pugh G, Walker WS. Clinical results of thoracoscopic Heller's myotomy in the treatment of achalasia. Eur J Cardiothorac Surg. 2003 Oct;24(4):620-4. [Medline]
  4. Sabharwal T, Cowling M, Dussek J, Owen W, Adam A. Balloon dilatation for achalasia of the cardia: experience in 76 patients. Radiology. 2002 Sep;224(3):719-24. [Medline]
  5. Esfandyari T, Potter JW, Vaezi MF. Dysphagia: a cost analysis of the diagnostic approach. Am J Gastroenterol 2002; 97: 2733-7.[Medline]
  6. Houlden H, Smith S, De Carvalho M, Blake J, Mathias C, Wood NW, Reilly MM. Clinical and genetic characterization of families with triple A (Allgrove) syndrome. Brain. 2002 Dec;125(Pt 12):2681-90. [Medline]

 

IMPACTO SOCIAL

Impacto Social
Última actualización: May-2004
EDMC Barcelona
Ene-2004

 

 

 

El ser humano se concibe como un ser global, integrado por componentes biológicos y psicológicos, en interacción constante con el entorno en el cual está inmerso. Esta concepción implica la existencia de una relación de dependencia e influencia entre los distintos componentes de la persona.

Un proceso crónico implica una situación de cambio en la que se ven implicados todos los componentes de la salud de la persona. La Organización Mundial de la Salud (O.M.S. 1956) define el concepto de salud como: " El estado de completo bienestar físico, psicológico y social, y no sólo la ausencia de enfermedad", donde la introducción del factor social como elemento que conforma el estado de bienestar junto a lo físico y a lo mental, supone la necesidad de una atención psicosocial frente a un problema de salud como una enfermedad crónica.


Dimensiones de la salud

 

 

Para explicar a qué nos referimos cuando hablamos de problemas a nivel psico-social se describen a continuación un conjunto de problemas a nivel del área personal, familiar y social que se presentan de forma habitual cuando aparece un proceso crónico y a los que distintos autores relacionan con un sentimiento de pérdida:

  • En el área personal: los problemas más relevantes son los relativos a la pérdida del estado de salud anterior. Se concretan en el malestar físico y emocional, en el cambio en el estilo de vida, en la pérdida de la independencia y en las alteraciones en el autoconcepto y autoestima de la persona.

 

  • En el área familiar: los problemas más relevantes son los relativos a la perdida del equilibrio familiar. Se concretan en los cambios en la rutina familiar, en el rol social de la persona enferma y en los problemas de aceptación de la nueva situación de salud por parte de todo el entorno.

 

  • En el área social: los problemas se relacionan con la pérdida de las relaciones y lazos afectivos. Los más significativos son los cambios en el ámbito laboral, en la utilización del tiempo libre y en las interacciones sociales.

 

 

Estos problemas o necesidades de tipo psicosocial dependen evidentemente de factores como:

  • el tipo de enfermedad e implicaciones que suponga para cada individuo o familia

 

  • la vivencia de la incapacidad

 

  • los recursos, creencias y valores personales

 

  • los sistemas de apoyo de los que dispone la persona y la familia.

 

En muchas ocasiones estar enfermo es motivo de vergüenza, de aislamiento o de culpa. Por otra parte la cantidad de mitos relacionados con la enfermedad hacen que mucha gente sienta miedo, angustia y en definitiva, se sienta alejada de la realidad o vive una realidad totalmente irracional.

Es fácil darse cuenta de la importancia de la educación y de la información como instrumentos esenciales para paliar los efectos adversos que conllevan las interpretaciones de la sociedad acerca de las enfermedades.

El diagnóstico de una enfermedad crónica supone para el individuo y para su entorno un proceso de adaptación y de una pluralidad de recursos que lo acompañen y faciliten.

La prevención de la enfermedad, la promoción y educación para la salud y los autocuidados son una propuesta en la resolución de estos problemas y muchos otros que las enfermedades plantean hoy en día a la población.

El marco de intervención de la promoción para la salud aparece como el idóneo para atender estas necesidades psicosociales a través de la educación para la salud, herramienta específica que facilita el proceso enseñanza-aprendizaje entre el educador y el educando y cuyo objetivo central es dotar a los pacientes de aquellos conocimientos relativos a la nueva situación de salud, pero también de los recursos, instrumentos y capacidades necesarios para afrontarla y controlarla.

 

EN QUÉ CONSISTEN LAS ENFERMEDADES DE MOTILIDAD DIGESTIVA

Las disfunciones crónicas y graves de la motilidad digestiva generalmente se conocen por el nombre médico de “trastornos de la motilidad digestiva”.

Estas disfunciones tienen tantos factores en su origen y unos mecanismos tan complejos que a menudo no sólo presentan trastornos motores sino también alteraciones en las funciones neuro-sensoriales y extra-digestivas.

Clínicamente, este tipo de trastornos tienen en común un curso prolongado, la repercusión en la calidad de vida del paciente y un difícil tratamiento. El cuidado de los pacientes requiere un comprensión de la patofisiología, la farmacología, la nutrición y la psicología aplicadas al problema médico.

En la actualidad, los pacientes con trastornos graves de la motilidad digestiva no tienen un acceso uniforme a los cuidados especializados, ya que existen pocos centros de referencia, y éstos se encuentran dispersos, además, por toda Europa. Asimismo, muchos pacientes se encuentran bajo la supervisión de profesionales que no cuentan con una experiencia directa en el complejo tratamiento de estos trastornos, relativamente poco frecuentes. Así pues, los pacientes, los profesionales de la salud y el público general se pueden beneficiar del hecho de compartir nuestra base de conocimientos y consultas.

El Centro Europeo de Motilidad Digestiva (EDMC) se estableció con el fin de ayudar, mejorar y estandarizar la calidad de la asistencia médica de la que disponen los pacientes afectados por trastornos graves de la motilidad digestiva.
El proyecto del Centro Europeo de Motilidad Digestiva ha sido posible en parte gracias a una beca educativa sin restricciones de Novartis Pharma.